Gastronomía

VRINK, la bebida argentina de origen 100% vegetal que busca acercar otro tipo de alimentación

Con la premisa de ofrecer productos saludables elaborados con materias primas naturales, Vrink se posiciona en el mercado local con su propuesta de bebidas de origen 100% vegetal que combinan la mejor calidad con un precio accesible.

En la actualidad, la marca ofrece siete variedades de bebidas plant based: cuatro elaboradas a base de almendras, dos de maní y una de avena. Al ser de origen vegetal, todos los productos son libres de lactosa, no tienen colesterol y son bajos en calorías, lo que los hace bebidas más livianas y saludables.

“Ponemos toda nuestra dedicación en lograr un impacto positivo en el planeta y sus habitantes, acercando la posibilidad de que elijan qué desean consumir, que haya opciones y las puedan adquirir. Creemos que los mejores alimentos comienzan con ingredientes que se desarrollan de forma responsable manteniendo sus atributos naturales intactos”, cuenta Marcelo D’Abramo, fundador de Better Food, la compañía argentina creadora de la marca.

Vrink es una bebida vegetal y aunque, popularmente se le llama leche, técnicamente no lo es (la leche es únicamente producida por animales). Se caracteriza por un sabor rico y amigable, que permite combinarla con café y té, usarla para cocinar budines o hacer licuados, o simplemente tomarla sola.

Todo el porfolio de Vrink es vegano, se elabora sin conservantes, aditivos artificiales ni organismos genéticamente modificados (GMO), y aporta seis vitaminas, minerales, calcio y zinc. Las variedades de almendras y maní cuentan con la certificación sin TACC, mientras que la de avena es libre de gluten gracias al insumo elegido para su elaboración.

La opción plant based

A nivel mundial, la alimentación plant based mantiene un crecimiento destacado: en los últimos dos años, el mercado europeo de alimentos elaborados a base de plantas creció un 49%, con un total de ventas por €3600 millones, según el estudio El mercado de las alternativas vegetales en Europa: ¿cuál es su tamaño real?, elaborado por Smart Protein y Nielsen. En Estados Unidos, las ventas de alimentos elaborados a base de plantas registraron un alza de 27% durante 2020, con las bebidas vegetales como categoría líder: representan el 35% del mercado plant based de ese país, con una facturación anual de USD2500 millones, de acuerdo a Plant Based Foods Association y The Good Food Institute.

En América latina, el 89% de los consultados se mostró interesado en consumir alimentos a base de plantas, según un sondeo de Ingredion y Opinaia hecho durante 2020. En Argentina, ese deseo de probar este tipo de alimentos se ubica en el 78%. De acuerdo a datos de la industria, los argentinos consumen unos 3,5 millones de bebidas vegetales al año, un mercado de unos $250 millones.

 Better Food fue fundada en 2017 con el propósito de ofrecer una alternativa de alimentación distinta, basada en productos saludables, ricos, nutritivos y de calidad que puedan llegar a muchas personas a un precio razonable.

El proyecto surgió a partir de inquietudes sobre la alimentación que comenzaron a tener sus dos fundadores: Marcelo D’Abramo –con experiencia en el mundo publicitario y de consumo masivo– seguía su búsqueda de la “dieta perfecta”, mientras que su socio Mariano Ruiz (fabricante de insumos alimenticios) quiso volcarse a la alimentación vegana pero encontró una oferta de productos muy limitada en Argentina.

“Better Food nace a partir de las necesidades que tiene un consumidor más consciente, al cual buscamos brindarle una nueva alternativa elaborada con productos nobles y naturales”, asegura D’Abramo.

En 2018 nació Vrink, la marca plant based de Better Food. Su primer lanzamiento fueron bebidas vegetales, con un desarrollo y una prueba piloto en Estados Unidos, uno de los mercados más desarrollados en esta categoría, y luego una prueba industrial y producción posterior en las instalaciones de SanCor en la ciudad de Sunchales en Santa Fe. Para la elaboración de sus bebidas, Vrink utiliza almendras de California, lugar desde donde se abastece gran parte de la demanda mundial y reconocida por su calidad y procesos de producción (Argentina produce solo el 30% de la demanda local de este producto), avena importada de Estados Unidos (una variedad sin gluten) y maní cordobés.

En la actualidad, la compañía cuenta con un equipo de 12 personas. Para los próximos años, Better Food trabaja en la expansión a América latina de su marca Vrink de la mano de socios estratégicos, con Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil como primeros objetivos.

Las variedades de Vrink

–          VRINK ALMENDRAS ORIGINAL: es una bebida hecha de almendras, tiene sólo 62 calorías por porción y al ser de origen vegetal no tiene lactosa ni colesterol. Es ideal para quienes eligen alimentarse mejor y con más sabor. Se puede usar Vrink Original para cocinar como sustituto de la leche de vaca: para cortar el café o el té, mezclarla con cereales, preparar batidos o hacer un smoothie con frutas.

–          VRINK ORIGINAL SIN AZUCAR: elaborada con almendras, no posee azúcar entre sus ingredientes y solo tiene 28 calorías por porción. Ideal para quienes buscan alimentos con muy bajas calorías. Al igual que Vrink Original, es versátil para usar en todas las recetas del día a día.

–          VRINK VAINILLA: elaborada con almendras, incorpora un delicioso sabor a vainilla que la hace perfecta para cocinar flanes, budines o postres, o para darle un toque especial al café. Tiene 62 calorías por porción.

–          VRINK CHOCOLATE: esta bebida es como la leche chocolatada pero hecha de almendras. Es riquísima para tomarla fría recién salida de la heladera en verano o calentita en invierno. Tiene 96 calorías por porción. Ideal para los que buscan una chocolatada rica, saludable y muy liviana.